Un motor trifásico se quema por falta de fase cuando una de las tres fases se corta (un fusible fundido, un contacto del contactor que no cierra, un borne flojo) y el motor sigue alimentado por las otras dos. Si estaba parado, no arranca: zumba con corriente de rotor bloqueado. Si estaba girando, sigue girando, pero con mucha más corriente en las fases que quedan. En ambos casos, si la protección no actúa a tiempo, el bobinado se recalienta y se quema.
Se reconoce al abrir el motor: en un motor conectado en estrella suelen aparecer quemadas dos fases y una sana; en triángulo, una fase mucho más dañada que las otras. Una sobrecarga, en cambio, deteriora las tres fases por igual.
La prevención está en la protección. El REBT (ITC-BT-47) exige que la protección contra sobrecargas de un motor trifásico cubra “el riesgo de la falta de tensión en una de sus fases”. Se consigue con un guardamotor o relé térmico sensible a la pérdida de fase, un relé de control de fases o sondas en el bobinado.
Qué pasa dentro del motor cuando pierde una fase
Un motor trifásico crea un campo magnético giratorio gracias a tres corrientes desfasadas. Si falta una, las dos fases que quedan forman un único circuito monofásico. El campo deja de girar y pasa a ser pulsante. Por eso se habla de motor “monofasado”.
Con el motor parado, un campo pulsante no da par de arranque. El motor zumba, no gira y consume corriente de rotor bloqueado por dos de sus líneas. Si ya estaba girando, puede seguir haciéndolo, porque el giro del rotor sostiene el par. Pero para mover la misma carga con dos fases necesita bastante más corriente, y parte del bobinado trabaja muy por encima de su diseño.
Cómo se reparte ese calor depende de la conexión del motor, en estrella o en triángulo.
En estrella: dos fases cargan con todo
Con una línea abierta, dos bobinas quedan en serie entre las dos líneas que siguen vivas y llevan toda la corriente de línea. La tercera no lleva corriente. El calor se concentra en esas dos fases.
La ventaja es que el relé térmico, que mide la corriente de línea, ve exactamente la corriente de las bobinas afectadas. Si está bien ajustado y la corriente sube lo suficiente, dispara.
En triángulo: una bobina se calienta más de lo que ve el relé
En triángulo equilibrado, cada bobina lleva la corriente de línea dividida por √3, es decir, un 58 % de ella. Con una línea abierta queda una bobina conectada directamente entre las dos líneas vivas y las otras dos en serie, en paralelo con ella. La bobina directa lleva 2/3 (un 67 %) de la corriente de línea y las otras dos, un tercio.
Haz la cuenta: 0,67 / 0,58 ≈ 1,15. Para una misma corriente de línea, esa bobina lleva un 15 % más de corriente que en marcha normal y, como el calor va con el cuadrado de la corriente, un 33 % más de pérdidas (1,15² ≈ 1,33). Un relé térmico ajustado a la corriente de línea puede no disparar, sobre todo con el motor a media carga, mientras esa bobina se sobrecalienta. Es la razón por la que la falta de fase quema tantos motores en triángulo “protegidos” con un térmico convencional.
Cómo se “lee” la causa en el bobinado quemado
Un bobinador con experiencia puede decir bastante de la causa solo mirando cómo se ha quemado el estátor. La asociación internacional de talleres EASA publica una guía de referencia con fotos, Failures in Three-Phase Stator Windings, que describe doce patrones. Sobre la falta de fase dice que es “el resultado de una apertura en una fase de la alimentación del motor”, causada normalmente por “un fusible fundido, un contactor abierto, una línea rota o malas conexiones”.
Esta tabla resume los patrones que más se confunden entre sí:
| Patrón en el bobinado | Causa probable | Qué comprobar en la instalación |
|---|---|---|
| Dos fases quemadas, una sana (motor en estrella) | Falta de fase | Fusibles, contactos del contactor, bornes y cables de la fase que quedó sana |
| Una fase quemada, dos menos dañadas (motor en triángulo) | Falta de fase | Lo mismo; y si el térmico es sensible a la pérdida de fase |
| Una fase deteriorada por calor | Desequilibrio de tensiones entre fases (según EASA) | Medir tensiones entre fases en carga; puede confundirse con el caso anterior |
| Las tres fases oscurecidas de forma uniforme | Sobrecarga: carga por encima de lo que da el motor (según EASA) | Corriente real frente a placa, carga, ventilación, ajuste del térmico |
| Las tres fases muy quemadas | Rotor bloqueado: corrientes muy altas con el motor parado (según EASA) | Máquina accionada agarrotada, rodamientos, arranques demasiado largos o seguidos |
| Daño localizado entre espiras o en una bobina | Contaminación, abrasión, vibración o picos de tensión (según EASA) | Limpieza, sujeción del bobinado, maniobras, variador |
Las descripciones de causa marcadas “según EASA” resumen la guía citada. El patrón de estrella y triángulo por falta de fase se deduce del reparto de corrientes explicado arriba.
Este diagnóstico tiene un valor práctico enorme: si el taller solo rebobina y nadie corrige la causa, el motor volverá a quemarse igual. Pide que el informe de reparación indique la causa probable. Si aún no tienes claro que el motor esté quemado, empieza por comprobar si está quemado con el multímetro.
¿Motor quemado?
Un taller de bobinado puede confirmar la causa al desmontarlo y decirte si compensa repararlo. Encuentra un taller de rebobinado en tu provincia.
Causas habituales de la falta de fase
La falta de fase casi nunca nace en el motor. Casi siempre está entre el cuadro y la caja de bornes:
- Fusible fundido. Una sobreintensidad o un fusible mal dimensionado funde uno solo de los tres, y el motor queda a dos fases.
- Contactor. Un polo con los contactos gastados, pegados o que no cierra bien. Es de las causas más frecuentes en motores con muchas maniobras.
- Bornes y conexiones flojas. En la caja de bornes, en el guardamotor o en regletas intermedias. Una conexión floja se calienta, se oxida y acaba abriendo.
- Cable dañado. Roces, roedores, empalmes mal hechos, sobre todo en tiradas largas como las de bombas de pozo.
- Red de alimentación. Un fallo aguas arriba, en el transformador o en la acometida, deja sin una fase a todos los motores de la instalación a la vez.
Junto a la falta de fase completa está el desequilibrio de tensiones, más discreto y también dañino. Según Fluke, el desequilibrio de tensión en bornes provoca un desequilibrio de corriente que puede ser de 6 a 10 veces mayor. Se calcula así: % desequilibrio = desviación máxima respecto a la media / media × 100.
Ejemplo: tensiones de 400, 396 y 380 V. Media = 392 V. Desviación máxima = 392 − 380 = 12 V. Desequilibrio = 12 / 392 × 100 ≈ 3,1 %. Con el multiplicador que da Fluke, el desequilibrio de corriente podría estar entre el 18 % y el 31 %. Un valor así merece revisar la instalación antes de volver a montar el motor.
Protecciones contra la falta de fase
El punto de partida es legal. La ITC-BT-47 del REBT, apartado 4, dice: “Los motores deben estar protegidos contra cortocircuitos y contra sobrecargas en todas sus fases, debiendo esta última protección ser de tal naturaleza que cubra, en los motores trifásicos, el riesgo de la falta de tensión en una de sus fases”. Y añade que en motores con arrancador estrella-triángulo la protección debe asegurarse en las dos conexiones.
En la práctica hay varias formas de cumplirlo, y se pueden combinar:
| Dispositivo | Qué hace frente a la falta de fase | Límites a tener en cuenta |
|---|---|---|
| Fusibles | Nada: protegen contra cortocircuito. Un fusible fundido es, de hecho, una causa típica de falta de fase | Siempre necesitan otra protección de sobrecarga detrás |
| Guardamotor (disyuntor magnetotérmico de motor) | Protege contra cortocircuito y sobrecarga; muchos modelos se fabrican sensibles a la pérdida de fase | Compruébalo en la hoja de datos de tu modelo y ajústalo a la intensidad de placa |
| Relé térmico “diferencial” o sensible a la pérdida de fase | Dispara antes cuando una fase lleva mucha menos corriente que las otras | Solo si el modelo lo es; un térmico simple no siempre lo detecta a tiempo |
| Relé de control de fases | Vigila la tensión: falta de fase, secuencia, asimetría y, según modelo, sub y sobretensión. Puede impedir el arranque | Algunos modelos no detectan la falta de fase con el motor girando, porque el propio motor regenera tensión en la fase abierta; elige uno que mida asimetría |
| Relé electrónico de protección de motor | Mide la corriente de cada fase y dispara por desequilibrio o pérdida de fase | Más caro; habitual en motores críticos |
| Sondas en el bobinado (PTC o similares) con su relé | Miden la temperatura real del bobinado, sea cual sea la causa | Se instalan al fabricar o al rebobinar; hay que conectarlas al cuadro |
Si vas a rebobinar un motor que se ha quemado por falta de fase, pregunta al taller si puede instalar sondas en el bobinado. Es el momento más barato de hacerlo.
El caso del arranque estrella-triángulo
Cuando el relé térmico va en el circuito de las bobinas (después del contactor de línea), mide la corriente de bobina, no la de línea. En ese montaje se suele ajustar a la intensidad de placa dividida por √3, un 58 % de ella. Sigue siempre el esquema y las instrucciones del fabricante del arrancador: un térmico mal ajustado en estrella-triángulo es una causa frecuente de motores quemados que “tenían protección”.
Checklist tras rebobinar para que no vuelva a pasar
El motor vuelve del taller y la tentación es montarlo y arrancar. Antes, repasa esta lista:
- Localiza qué abrió la fase: revisa los tres fusibles, los contactos del contactor y todos los bornes del circuito.
- Sustituye el componente defectuoso (el fusible con el calibre correcto, el contactor o sus contactos).
- Aprieta todas las conexiones, desde el cuadro hasta la caja de bornes del motor.
- Comprueba que el guardamotor o el relé térmico es sensible a la pérdida de fase; si no lo es, valora cambiarlo o añadir un relé de control de fases.
- Ajusta la protección a la intensidad de placa del motor, teniendo en cuenta la conexión (línea o bobina en estrella-triángulo).
- Mide las tensiones entre fases con el motor en carga y calcula el desequilibrio.
- Mide la corriente de las tres fases con una pinza y compárala con la placa.
- Guarda el informe de pruebas del taller, con la resistencia de aislamiento de entrega, para compararla en el futuro.
Si el motor es antiguo, poco eficiente o se ha quemado varias veces, puede que no compense repararlo otra vez. Lo analizamos en ¿rebobinar o sustituir el motor?. Y si el síntoma no encaja con una falta de fase, revisa otras averías frecuentes en motores.
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Para confirmar la causa y rebobinar con garantía, busca un taller de rebobinado de motores en el directorio.
Fuentes consultadas
- BOE. Real Decreto 842/2002, REBT, ITC-BT-47 (motores), apartados 4 y 5. Consultado el 28/09/2026.
- EASA. Failures in Three-Phase Stator Windings. Consultado el 28/09/2026.
- Fluke. Voltage unbalance (cálculo del desequilibrio y relación con el desequilibrio de corriente). Consultado el 28/09/2026.
- EASA. Norma ANSI/EASA AR100-2025 (versión en español), sección 4 (pruebas). Consultado el 28/09/2026.
bobinador.com es un recurso independiente y divulgativo. El diseño y ajuste de las protecciones de una instalación corresponde a un instalador o técnico cualificado.